Los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 amplifican una contradicción evidente: la celebración por los podios de la delegación argentina contrasta con la voz y las angustias que cuentan los propios deportistas.
En Rosario, Rafaela y la capital santafesina, la obtención de medallas se transformó en una plataforma de denuncia pública frente al vaciamiento de las políticas públicas para el sector. Con una reducción drástica en la nómina de becados y recortes presupuestarios en el Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (Enard) y la Secretaría de Deportes, las declaraciones en zona de mixta reflejaron el malestar con el Gobierno de Javier Milei y su política deportiva, que no dista mucho de la política que tiene para jubilados y jubiladas, discapacidad, salud o educación.
El testimonio más rotundo lo brindó la tiradora olímpica Fernanda Russo tras ganar la medalla de oro en la prueba mixta por equipos de rifle de aire 10 metros. Entre lágrimas y con la medalla en la mano, la cordobesa de 26 años fue contundente sobre la realidad del deporte amateur: “Ganar, ganamos igual por el compromiso que tenemos con el país, pero la situación es muy triste: se gana con el corazón, pero necesitamos plata. Hoy el medallero es mentiroso porque está sostenido puramente por el esfuerzo individual de los deportistas y sus familias, mientras la estructura se derrumba”. Russo advirtió sobre el ahogo financiero y exigió recuperar los fondos históricos del sector: “Necesitamos que devuelvan el 1% de la telefonía móvil que nos quitaron en 2017 para tener previsibilidad y no depender del gobierno de turno para poder viajar a competir”.
Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Enzo Gallardo, medalla de bronce en boxeo, en la categoría superpesado, le puso datos al drama: “Metía cuatro turnos de entrenamiento al día y luego salía a laburar de Uber”.
Pero los reclamos no se limitaron a estos Juegos de Santa Fe. En las audiencias de la Comisión de Deportes del Congreso de la Nación, los atletas expusieron el impacto del ajuste que redujo las becas nacionales a poco más de 600 cupos. Durante su intervención, el atleta paralímpico Hernán Báez remarcó el valor del respaldo estatal para los sectores formativos: “Les pido que no miren sólo al que alcanza la medalla, sino toda la pelea que hay detrás. El deporte es una herramienta de contención social, una vía de escape”.
Majo Granatto, referenta de Las Leonas campeonas del mundo, ya había esbozado críticas hace algunas semanas: “Ojalá que esto sea un puntapié para que las condiciones mejoren, para que tengamos realmente la importancia que necesitamos para que este deporte siga creciendo”.
Y referentes que mantuvieron contactos con el Gobierno expresaron su desencanto frente a las promesas no cumplidas. El campeón olímpico José “Maligno” Torres fue el caso más visible: “Se los dije en la cara porque no estaba de acuerdo: estoy desilusionado. No sucedió lo que esperábamos y el deporte continuó desfinanciado. Yo no soy Messi, que puede prescindir de este apoyo; el deporte amateur necesita inversión real para seguir existiendo”.El escenario expuesto durante los Suramericanos 2026 demuestra que el rendimiento de la delegación responde a la inercia del talento individual y al sostén de las provincias y clubes. Mientras la alta competencia exige planificación a largo plazo de cara a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, la voz unánime de los atletas en Santa Fe dejó un mensaje claro. Habrá que ver si alguien escucha.

















