El ministro de Economía, Luis Caputo, presenta este lunes 6 de julio el programa financiero hasta 2027, una hoja de ruta clave para explicar cómo el Tesoro prevé cubrir los vencimientos en moneda extranjera hasta el final del mandato de Javier Milei. El anuncio llega en el inicio de una semana corta y con el mercado atento a la reacción de los bonos y del riesgo país. El indicador de JP Morgan cerró el viernes en 415 puntos básicos, el nivel más bajo desde 2018 y también desde el comienzo de la gestión libertaria.
El principal interrogante que buscará despejar Economía es cómo se afrontarán los compromisos en dólares previstos entre junio de 2026 y diciembre de 2027. Según estimaciones de la consultora 1816, los vencimientos suman USD 30.700 millones. De ese total, USD 7.400 millones corresponden a lo que resta de 2026, mientras que otros USD 23.300 millones se concentran en 2027, un año electoral en el que Milei buscará la reelección.
Caputo abrió la presentación con una defensa del rumbo económico del Gobierno y aseguró que la principal diferencia respecto de experiencias anteriores es que el orden macroeconómico responde a una «decisión política» y no a una crisis. En ese sentido, sostuvo que desde el inicio de la gestión se optó por cumplir con todas las obligaciones financieras, respetar «la santidad de los contratos», el Estado de Derecho y la propiedad privada, pese a que, según afirmó, al asumir recibió recomendaciones para declarar un default.
Además, remarcó que el programa financiero no busca incrementar el endeudamiento, sino refinanciar el capital de los vencimientos mientras los intereses continúan pagándose con el superávit primario, con el objetivo de reducir el peso de la deuda sobre la economía. También adelantó que el esquema hasta 2027 fue diseñado con «mucha opcionalidad» y calificó como una posibilidad, aunque no como una meta, volver a emitir deuda en los mercados internacionales. «El objetivo es refinanciar los vencimientos a la menor tasa posible», afirmó, al sostener que una baja del costo de financiamiento permite reducir el pago de intereses y generar mayor margen para mantener el equilibrio fiscal o avanzar con una disminución de impuestos.
Caputo sostuvo además que el Gobierno busca reducir la dependencia histórica de la Argentina del financiamiento externo mediante el desarrollo del mercado de capitales local y reiteró que el orden macroeconómico permitirá acceder a mejores condiciones de crédito con el paso del tiempo. En ese sentido, afirmó que el riesgo país continuará descendiendo a medida que mejoren los fundamentos económicos y aseguró que el programa financiero deja «sobrecumplidos» los refinanciamientos previstos para 2026, mientras que los vencimientos de 2027 serán «menos desafiantes» de lo que plantea el mercado.
Como objetivo de largo plazo, el ministro reveló que la administración de Javier Milei aspira a que el país alcance el grado de inversión (Investment Grade) hacia el final de un eventual segundo mandato presidencial, una meta que, según dijo, fue considerada «lograble» por dos de las principales calificadoras de riesgo. A su entender, obtener esa calificación implicaría consolidar la estabilidad macroeconómica, reducir el costo del financiamiento, atraer mayores inversiones y generar más empleo, al tiempo que representaría «una especie de sello de país confiable y creíble».
El programa financiero hasta 2027
Al introducir la presentación del programa financiero, el secretario de Finanzas, Federico Furiase, aseguró que la estrategia del Gobierno estuvo alineada con el equilibrio macroeconómico y tuvo como ejes reducir el costo del financiamiento, extender los plazos de la deuda y mantener un perfil de vencimientos ordenado. En ese marco, destacó la caída del riesgo país desde los 2.700 puntos básicos al inicio de la gestión hasta los 414 actuales y afirmó que esa mejora contribuye a abaratar el crédito para las empresas y las familias, además de fortalecer la estabilidad económica.
Como primero punto, Furiase explicó que el programa financiero prevé para 2026 necesidades de financiamiento por USD 19.200 millones frente a fuentes por USD 22.900 millones, lo que generaría un excedente de USD 3.700 millones. Según indicó, ese colchón se utilizará para afrontar parte de los vencimientos de capital de 2027, por lo que aseguró que las necesidades de refinanciamiento del próximo año serán «menos desafiantes» y estarán respaldadas por un esquema «muy conservador», que además contempla distintas alternativas de financiamiento sin necesidad de recurrir a todas ellas.
En el segundo punto, Furiase destacó el rollover de la deuda intrasector público, que contempla la refinanciación total del capital e intereses de los compromisos del Tesoro con organismos del propio Estado, como el Banco Central y el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS). El funcionario sostuvo que, gracias al superávit fiscal y a la estrategia financiera implementada por el Gobierno, la deuda intraestatal se redujo de alrededor de 70 puntos del PBI a 29 puntos, al tiempo que mejoró la hoja de balance del Banco Central mediante la recompra de títulos y letras intransferibles.
Furiase señaló que el tercer componente de las fuentes de financiamiento para 2026 está dado por los préstamos con garantía de organismos internacionales, una herramienta que, según explicó, es consistente con la estrategia oficial de evitar salir a los mercados externos convalidando tasas consideradas elevadas en función de los fundamentos macroeconómicos.
En ese marco, el funcionario detalló que se prevén USD 4.000 millones bajo este esquema, incluyendo un préstamo con garantía del Banco Mundial por USD 2.000 millones a una tasa cercana al 6%, con 6 años de plazo y 3,5 de gracia; otro del BID por USD 1.200 millones a 7,75%, con 10 años de plazo y el mismo período de gracia; y una línea adicional en negociación por USD 1.000 millones.
A esto se suman los desembolsos de organismos internacionales y del FMI, que, según explicó, se utilizan en parte para la recapitalización del Banco Central mediante la recompra de letras intransferibles, en el marco del proceso de saneamiento del balance de la autoridad monetaria y sin incremento de la deuda bruta.
Furiase explicó que en el ítem de emisiones internacionales el programa financiero se diseñó con “opcionalidades”, por lo que la eventual salida a los mercados externos depende de la evolución del contexto local e internacional y de las tasas de interés. En ese marco, destacó que el programa 2026 cerrará con un excedente de USD 3.700 millones sin necesidad de acceder a los mercados internacionales, lo que —según afirmó— refuerza la estrategia de reducir el costo financiero y sostener la solvencia fiscal. Además, señaló que la relación deuda-producto bajó de casi 100% a 39,7% y proyectó una continuidad de esa tendencia descendente bajo supuestos conservadores, clave para seguir reduciendo el riesgo país y las tasas de interés.
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