Buenos Aires, 28 octubre (NA) — Boca recibirá a River este domingo a las 15:00 en «La Bombonera», en la que será una nueva edición del Superclásico.
En lo deportivo, el cuerpo técnico encabezado por Rodolfo «Vasco» Arruabarrena rearma el equipo titular con la vuelta de Blanco y la duda entre Sebastián Villa y Alan Velasco. En el plano institucional, cayó muy mal la elección del árbitro Nicolás Ramírez y de Silvio Trucco en el VAR, dos nombres marcados por antecedentes adversos contra el club de la Ribera.
La cuenta regresiva para una nueva edición del Superclásico del fútbol argentino ha comenzado. Este domingo a las 15:00 horas, el Estadio Alberto J. Armando (La Bombonera) será la sede del transcendental cruce entre Boca y River, correspondiente a la decimoquinta fecha del Torneo Clausura.
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Mientras el cuerpo técnico xeneize termina de ajustar las piezas del esquema titular, los pasillos del club se vieron sacudidos por un profundo malestar tras la confirmación de la terna arbitral encargada de impartir justicia.
En el plano estrictamente táctico, el conjunto auriazul presenta una novedad de peso en la última línea. Lautaro Blanco (que fue preservado ante Independiente por la seguidilla de partidos que afrontó) ingresará nuevamente en el lateral izquierdo del campo en reemplazo de Malcom Braida.
El principal interrogante del 11 inicial radica en el frente de ataque o en la generación de juego: Villa y Velasco disputan palmo a palmo el último lugar de la alineación titular. Mientras la inclusión del colombiano aportaría velocidad y profundidad por las bandas, la opción del jugador surgido de Independiente le daría mayor volumen de juego y conexión con los centrodelanteros.
Dado que Arruabarrena cuenta con todo el plantel y no tiene lesionados en el equipo, la probable formación de Boca sería con: Álvaro Montero; Leandro Lozano, Lautaro Di Lollo, Facundo Herrera, Lautaro Blanco; Santiago Ascacíbar, Leandro Paredes, Milton Delgado; Leonel Flores, Miguel Merentiel y Sebastián Villa (o Alan Velasco).
De todas formas, el entrenador esperará hasta el último minuto para dar a conocer la formación, ya que puede haber sorpresas en el banco de suplentes. La atención no se centra exclusivamente en la pizarra táctica o en el armado del equipo, ya que la confirmación de Nicolás Ramírez como árbitro principal del encuentro y de Silvio Trucco al frente de la tecnología en la cabina del VAR cayó muy mal entre la dirigencia y el vestuario xeneize, encendiendo un foco de máxima tensión institucional en la antesala del máximo choque del fútbol argentino.
El recelo puertas adentro de la institución no es casualidad; se sustenta en una serie de argumentos recientes y antecedentes de alto impacto que calaron hondo en la memoria colectiva del club de la Ribera.
El antecedente de Ramírez y la estadística que incomoda
En Boca tienen muy fresco el recuerdo de lo sucedido en el clásico disputado en septiembre de 2024, también en el estadio Alberto J. Armando. Aquella tarde, en el último minuto de descuento, Ramírez sancionó una mano de Milton Giménez que anuló lo que era el agónico gol del empate xeneize.
Sin embargo, la gran controversia residió en que la pelota impactó de manera involuntaria en la mano del delantero como producto de un fuerte choque aéreo provocado por Franco Armani, una jugada que tanto el cuerpo técnico como los hinchas reclamaron insistentemente que se cobrara como penal previo a favor de Boca.
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Aquel episodio se cruza ahora con una estadística del torneo actual que genera profunda incomodidad en el mundo auriazul: Nicolás Ramírez es el árbitro que más penales sancionó en lo que va del certamen.
La disparidad en los números agrava el malestar, ya que a Boca todavía no le han pitado ningún penal a favor en lo que va del campeonato, mientras que a River ya le concedieron tres penas máximas.
El factor Silvio Trucco en el VAR: un historial de máxima tensión
Si la designación del juez de campo despertó recelo, la confirmación de Silvio Trucco en el VAR terminó por encender todas las alarmas en el club. El archivo arbitral vinculado a Trucco trae a la memoria episodios que marcaron a la institución de la Ribera, como el clásico del 7 de mayo de 2023 en el estadio Monumental.
En aquella jornada del Torneo de la Liga Profesional, con Darío Herrera en el césped y Silvio Trucco supervisando las pantallas de la tecnología, se sancionó, sobre el cierre, un polémico penal —considerado inexistente por todo el mundo xeneize— de Agustín Sández sobre Pablo Solari. Aquella sanción le permitió a River quedarse con la victoria por 1-0 gracias al tanto de Miguel Borja en tiempo añadido.
Y se suma que el cuerpo técnico y los hinchas más memoriosos recuerdan con indignación la semifinal de ida de la Copa Sudamericana disputada en La Bombonera, el 20 de noviembre de 2014. Aquella noche, con el arbitraje de Trucco, el juez apenas amonestó a Leonel Vangioni tras una descalificadora patada sobre Juan Manuel Martínez a los cuatro minutos de juego.
La violenta infracción le provocó al delantero la fractura de su tobillo derecho y su salida inmediata del campo, en un partido que quedó grabado por la extrema permisividad disciplinaria.
Con este complejo panorama y la presión latente en el ambiente, el plantel xeneize buscará abstraerse de los contrapuntos fuera de la cancha para concentrarse exclusivamente en el verde césped, con el objetivo claro de abrochar un triunfo vital ante su eterno rival frente a su gente.
Agencia NA

















