El acto ceremonial por el Día de la Bandera, llevado a cabo en el Monumento Histórico Nacional al emblema de Rosario, reunió a casi todas las figuras del gobierno oficialista. Contó con la reaparición de Manuel Adorni después del escándalo con su patrimonio y con la presencia de la vicepresidenta, Victoria Villarruel, que fue eludida por los demás dirigentes.
Entre los presentes en el acto político, se podían encontrar, además de los ya mencionados, al presidente Javier Milei, que llegó junto la secretaria general y su hermana, Karina Milei, Patricia Bullrich, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y distintas autoridades nacionales, provinciales y municipales.
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Día de la Bandera: el cruce entre Milei y Pullaro
El acto estuvo marcado por el encuentro entre Javier Milei y el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, quien es de los pocos que supo mantener una distancia contundente con el Gobierno Nacional, sin que por ello se rompa el diálogo.
Antes del inicio de la ceremonia, se produjo un llamativo episodio entre ambos mandatarios. En un encuentro previo compartido en San Lorenzo, Pullaro le había hablado a Milei sobre la figura del Brigadier Estanislao López. El tema despertó un profundo interés en el Presidente, al punto de solicitarle al santafesino que le enviara libros para profundizar en su historia. En la previa del acto, Milei no dejó pasar la oportunidad y le reclamó formalmente los textos prometidos, ante lo cual el gobernador se comprometió a enviárselos.
Milei encabeza en Rosario el acto por el Día de la Bandera, en medio de tensiones políticas internas
Sin embargo, la sintonía cultural no evitó los reclamos políticos. Durante su discurso, Pullaro levantó la bandera de las provincias y exigió una mayor inversión de la Nación. «Necesitamos que, en este país federal, los recursos vuelvan en infraestructura para encender el motor del interior productivo», sentenció el gobernador, marcando una clara defensa de las instituciones locales, la universidad y la salud gratuita.
Reaparición de Manuel Adorni en el acto político
Uno de los focos de mayor expectativa mediática estuvo puesto en la reaparición pública del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, tras las polémicas de la semana pasada en torno a la investigación judicial de su patrimonio y luego de que se conociera que ya tiene un reemplazo asignado para la Vocería Presidencial, que se trata de Adrián Ravier.

El funcionario arribó a Rosario en un avión militar junto al resto de los ministros. Al llegar, fue abordado por Patricia Bullrich, quien semanas atrás había sugerido públicamente que el jefe de Gabinete debía dar un paso al costado. A pesar del histórico de críticas, ambos mantuvieron una conversación de casi cinco minutos que fue calificada por los testigos como «tranquila».
Minutos más tarde, la llegada de Javier Milei ratificó el cerrado respaldo de la Casa Rosada hacia Adorni. El Presidente saludó con un fuerte abrazo a sus alfiles de primera fila, lo que incluyó tanto a Bullrich como al propio jefe de Gabinete, un gesto político clave para blindar al funcionario en medio de las investigaciones en su contra.
Al concluir la jornada, Adorni se retiró custodiado por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, completando un operativo de seguridad que evitó cualquier momento incómodo para el funcionario.
Victoria Villarruel, presente sin invitación
La gran nota de discordia de la jornada la protagonizó la vicepresidenta Victoria Villarruel. Tras haber sido marginada y «desinvitada» por la cúpula libertaria de la Casa Rosada, Villarruel forzó su presencia en Rosario gracias a una invitación formal que le extendió el gobernador Pullaro, quien sabía que ella planeaba asistir de todos modos.

Al llegar sola junto a sus colaboradores, la Vicepresidenta fue ignorada por los dirigentes del oficialismo nacional, quienes la eludieron en el recinto. En declaraciones exclusivas, Villarruel no ocultó su malestar con el Gobierno por la segregación sufrida: «Es un pésimo mensaje que no haya saludo, que no haya invitación, que haya esta segregación. Pero de nuevo, yo defiendo ante todo lo que nos une».
Además, apuntó con dureza contra el respaldo explícito de Milei hacia el ex vocero en un día patrio: «No era un acto para apoyar a Adorni. Y no hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que Adorni. Entonces, me parece que no era el lugar para hacer ningún apoyo».
Villarruel también dejó en claro su postura mediante gestos físicos durante el acto. Optó por no aplaudir las palabras del Presidente en ningún momento y, a la hora de cantar el Himno Nacional, mientras las autoridades miraban al escenario principal, ella se giró 180 grados, dándole la espalda a Milei para mirar fijamente hacia el Mástil Mayor de la plaza.
JSM
