La receta económica que alguna vez brilló como el modelo a seguir de la región hoy cruje bajo el peso del déficit fiscal, la deuda y las turbulencias políticas. Paraguay pasó de presumir un triple equilibrio —fiscal, comercial y cambiario— a enfrentar un escenario de deterioro institucional y desconfianza en el que la figura del actual mandatario, Santiago Peña, quedó en el centro de la tormenta.
En este mano a mano, el economista, investigador y exministro de Hacienda Dionisio Borda —considerado uno de los principales arquitectos de la estabilidad macroeconómica moderna del país— desgrana los motivos de esta debacle. Sin filtros, en analiza en Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), la creciente injerencia del poder político sobre el Banco Central y el Ministerio de Economía, pone la lupa sobre el desborde de las cuentas públicas y advierte sobre el trasfondo del caso Ueno Bank, una crisis que sacude al sistema financiero y reaviva fantasmas de corralito en la vecina orilla.
Dinoisimo Borda es un destacado economista, investigador y político paraguayo, reconocido como uno de los principales artífices de la estabilidad macroeconómica moderna del Paraguay. Ocupó el cargo de Ministro de Hacienda de Paraguay en dos ocasiones bajo gobiernos de signos políticos completamente diferentes (2003–2005 designado por Nicanor Duarte Frutos y 2008–2012 bajo el mandato de Fernando Lugo) lo que consolidó su perfil como un técnico respetado y suprapartidario.
Dionisio. Encantado, Jorge Fontevecchia lo saluda. Un gusto poder conversar con usted. Nos hablaron muy bien de usted, así que por eso lo estamos llamando para ayudarnos a entender, además de la coyuntura del caso del Ueno Bank —que en algunos casos nos recuerda el corralito que tuvimos en la Argentina—, también para tratar de entender qué pasó con la economía de Paraguay, que en su momento fue considerada una especie de estrella en la región, con su triple equilibrio fiscal, comercial y cambiario, y cómo se fue deteriorando al punto actual, más allá de sorprendernos de que el banco sea del presidente y que al mismo tiempo tenga este problema con el presidente en ejercicio. Nos gustaría escucharlo con toda atención en el orden que a usted le parezca.
Sí, perfecto. Muchas gracias por la oportunidad de comunicarme con ustedes y, con mucho gusto, voy a responder todo lo que se pueda, a mi alcance. La situación, como bien lo expresaste, la economía, el sector público, no diría que está bien. 8 5% del Producto Interno Bruto constituye el sector privado, y el sector privado es muy fuerte y ese es el motor del crecimiento de Paraguay. Y al mismo tiempo, se ha diversificado la producción y la exportación paraguaya. Eso sigue su derrotero y está en muy buenas condiciones. También el sector financiero —vale decir, los 16 bancos, excepto el caso de Ueno— están fuertes, y no hay ningún riesgo de una estampida que pueda afectar al sector financiero. Lo que ha sucedido en estos últimos tiempos es un deterioro de la estabilidad macroeconómica y mucha injerencia del sector político en aspectos económicos y financieros del Estado, básicamente una influencia sobre el Banco Central y sobre el Ministerio de Economía y Finanzas. Eso se veía venir. Primero, la preocupación principal está marcada —y sigue siendo— el déficit fiscal, que aumentó y se va ahí a aumentar más, no cumpliendo las reglas fiscales. La regla de responsabilidad fiscal se llama, y esto permite solamente un déficit de 1,5% del Producto Interno Bruto , por un lado. Segundo, un crecimiento desmesurado de la deuda pública, tomando la escasa capacidad de pago que tiene el país, y llegamos a un nivel de 38% de la deuda pública en términos del Producto Interno Bruto. Para la región es muy bajo, pero la contracara de eso es de que la presión tributaria de Paraguay está en el orden del 11,2% del PIB, cuando que en la región está por encima del 20%. Y este deterioro del sector público ya venía preocupando al sector privado, a los analistas económicos, de que venía en el sentido de que golpeaba el efecto de estos golpeaba al sector privado. Y llegamos a este punto de que ahora mismo se está discutiendo el juicio político al presidente Santiago Peña. Y esa es una primera consideración.
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Ahora, Dionisio, por lo que nos contaban colegas suyos, el problema no comienza con el actual presidente, que esta pérdida del equilibrio ya se produjo o se empezó a producir con gobiernos anteriores. ¿Es correcto decir que la tendencia del triple equilibrio fiscal, comercial y cambiario ya había dejado de funcionar cuando creo que el dólar tuvo una apreciación del guaraní una depreciación significativa en un pasado cercano?
No, no comparto mucho esa opinión. Con este gobierno comenzó el deterioro de ese triple equilibrio de que estás mencionando. Los gobiernos anteriores, en cierta medida, seguían respetando la estabilidad macroeconómica, la estabilidad fiscal, financiera y comercial, en el sentido de que en esos aspectos se manejaba correctamente.
O sea que es este gobierno el responsable, a pesar de que es el mismo partido que ha gobernado en otros momentos. Y cuéntenos cómo imagina entonces la resolución de este problema con este presidente, con el banco del presidente, con el rompimiento del triple equilibrio hacia el futuro. ¿Afecta al partido? ¿Afecta al presidente? ¿Afecta a la política económica general futura?
En este momento creo que la situación del presidente, naturalmente, implica un efecto sobre la economía en general y, en particular, sobre la recuperación del prestigio y la confianza en el Banco Central y en el Ministerio de Economía y Finanzas. Me parece que de hecho significa un poco una preocupación seria quién maneja en este momento la crisis por la que está pasando el sector público.
Dionisio Borda, muchísimas gracias. Le mandamos un saludo desde Buenos Aires y seguiremos atentos a lo que está sucediendo en Paraguay. Muy gentil.
Muchas gracias a ustedes, a las órdenes.
MEG


















