El tablero político ya empezó a mirar hacia las próximas elecciones presidenciales y desde el oficialismo no ocultan sus cartas. El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, confirmó que La Libertad Avanza ya trabaja en un proyecto a largo plazo para asegurar la reelección de Javier Milei. Y, para dejar en claro de qué lado está el principal enemigo electoral, lanzó una catarata de críticas fulminantes contra la figura de Axel Kicillof.
Durante su paso por el programa ¿La Ves? de TN, el titular de la Cámara Baja fue consultado por el rol del actual gobernador de la provincia de Buenos Aires y posible candidato del peronismo. La respuesta de Menem no dejó espacio para grises: «Kicillof tendría que estar inhabilitado para ocupar cargos públicos. Fue el peor ministro de Economía de la historia, una catástrofe para el país».
Tras asegurar que el funcionario kirchnerista «puso el cepo», redobló la apuesta y afirmó que el fracaso de esa gestión fue absoluto. «Nosotros vamos a mostrar gestión, no importa quién esté enfrente. La gente no quiere volver atrás, quiere ratificar el esfuerzo», sentenció, y fue un paso más allá al trazar un paralelismo extremo: «La Argentina que recibió Milei es como la Venezuela que se está recuperando del terremoto».
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Lejos de esquivar los temas picantes de la propia tropa, Menem también habló sobre los últimos cortocircuitos dentro del Gobierno. Luego de la sorpresiva salida de Manuel Adorni del círculo íntimo, el diputado aprovechó para elogiar abiertamente al nuevo jefe de Gabinete, Diego Santilli, a quien definió como «un jugadorazo» y «un político de raza». Para Menem, el desembarco del ex funcionario porteño le aporta un peso específico vital a la gestión: «Habla del músculo político que le va a dar Santilli al Gobierno. Me siento muy cómodo con él, hablamos el mismo lenguaje y tiene mucha experiencia».

Al ser consultado sobre las supuestas internas en el partido, puntualmente con el asesor presidencial Santiago Caputo, el presidente de la Cámara de Diputados buscó bajarle el precio a las disputas. Fiel a su estilo directo, argumentó que «pensar diferente en una mesa de cuatro o cinco personas es lo normal» y dejó en claro que «eso no es una interna, son distintas visiones respecto de lo que hay que hacer». «Al presidente lo van a juzgar por la gestión, los medios se han enfocado en temas menores«, disparó.
La economía, el tema central de la administración libertaria, también ocupó un lugar importante en su discurso. Con un tono de optimismo desbordante, Menem vaticinó que el próximo índice de precios mensual romperá una nueva barrera a la baja. «La inflación viene bajando de punta a punta. Está todo dado para que baje, probablemente cuando anunciemos la inflación de junio veamos que baje del 2%», adelantó, apoyándose en los números del superávit, el riesgo país por debajo de los 400 puntos y la compra récord de reservas.
Del PRO al “Rufusgate” de Martín Menem
El diagnóstico crudo del país y el guiño al legado familiar
Si bien remarcó que los números macroeconómicos ya se estabilizaron, Menem reconoció el impacto del ajuste en los bolsillos de la gente. «Empatizamos absolutamente con todas las personas a las que todavía no les llegó la mejora, pero les va a llegar más temprano que tarde», prometió. Para defender el modelo actual, comparó el punto de partida con el desastre de 2023, cuando «la gente no llegaba a fin de mes y el dólar volaba»,
El legislador riojano aseguró que el Gobierno está «reconstruyendo a la Argentina de cero» y destacó que, por primera vez en la historia, el crecimiento del país se apoya directamente en las exportaciones y en el fomento del sector privado. «Si la política no jode como hizo el año pasado, toda la economía va a mejorar», advirtió Menem, exigiendo que la oposición no bloquee las reformas que impulsa el Ejecutivo para «respetar la propiedad privada» mediante la quita de impuestos y regulaciones.
Hacia el final de la conversación, dejó una frase que resonó con fuerza en el mapa político e histórico del país. Confiado en el rumbo económico y en el plan de apertura comercial que lleva adelante la Casa Rosada, y haciendo gala de su propio apellido, no dudó en trazar un puente ideológico directo con la década de los noventa. «Hoy Carlos Menem estaría orgulloso del gobierno que está llevando adelante Javier Milei», aseguró.
TC
