A más de ocho años del crimen de Fernando Pastorizzo, por el que fue condenada a prisión perpetua, Nahir Galarza volvió a hablar públicamente y dejó definiciones sobre su vida actual en la cárcel, su situación sentimental y los planes que imagina para el futuro.
“El abogado solamente me dijo que diga que fui yo”, explicó Galarza, quien tiene 27 años, al recordar su primera audiencia ante el fiscal Sergio Rondoni Caffa. Además, negó las versiones sobre que le había demostrado al magistrado que sabia cómo se dispara un arma.
La joven, que cumple su condena en la Unidad Penal N°6 de Paraná, aseguró que intenta proyectarse más allá del encierro, aunque reconoció que hay aspectos de su vida privada que preferiría mantener lejos de la exposición mediática.
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«Yo creo que mi vida privada tendría que quedar para mí. Preferiría que no«, sostuvo en una entrevista con el canal de streaming Olga, al ser consultada sobre las repercusiones que todavía genera cualquier aspecto de su vida personal. Pese a ese deseo de preservar su intimidad, Galarza confirmó que actualmente mantiene una relación sentimental dentro del complejo penitenciario. «Estoy de novia con un chico que está preso. Él está enfrente«, contó al revelar que su pareja también se encuentra alojada en el establecimiento carcelario.
La joven no brindó detalles sobre la identidad del hombre ni sobre las circunstancias en las que comenzó el vínculo, aunque dejó en claro que la relación forma parte de su presente cotidiano dentro de la prisión.
“¿Te obligaron a decir lo que hiciste?”, le consulto la entrevistadora, la periodista Nati Jota. Galarza intentó esquivar la pregunta, pero termino refiriéndose a que “si lo querés poner así, sí”.
Sus declaraciones despertaron una fuerte repercusión debido a que, desde su condena en 2018, son escasas las ocasiones en las que habló públicamente sobre aspectos vinculados a su vida afectiva.
“Todo el tiempo siento culpa. Y más que nada arruinar la vida de una persona, de su familia y la de mi familia también». Además, dijo que, con el paso del tiempo, fue entendiendo que “tomó ciertas decisiones” que estuvieron erradas y que no se siente identificada con el término “asesina”.
Durante otra parte de la entrevista, Galarza relató cómo imagina su vida cuando recupere la libertad y sorprendió con una definición tajante sobre Gualeguaychú, la ciudad donde nació y donde ocurrió el crimen que conmocionó al país.
«Sé que no quiero volver«, afirmó. La joven explicó que no se proyecta viviendo nuevamente allí y reconoció que su historia quedó demasiado ligada a ese lugar. «No me veo ahí», agregó al hablar sobre la posibilidad de regresar de manera permanente.
Las declaraciones reflejan la distancia que siente respecto de una ciudad que marcó gran parte de su vida, pero que también quedó asociada para siempre al caso judicial que la convirtió en una de las figuras más conocidas de la crónica policial argentina.
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Más allá de la condena que cumple, Galarza aseguró que intenta enfocarse en lo que vendrá y en la posibilidad de construir una nueva etapa cuando llegue el momento.
«No siento que tenga un lugar al que volver«, reflexionó al referirse a los desafíos que enfrenta al pensar en el futuro. En ese sentido, sostuvo que busca prepararse para la vida fuera del penal y que intenta desarrollar proyectos personales mientras continúa detenida.
«Preferiría que no me recuerden. Ser anónima. Tampoco entiendo por qué se llama caso Nahir Galarza y no se llama caso Fernando Pastorizzo, que sería lo normal».
Las recientes declaraciones muestran una faceta diferente de la joven condenada por el asesinato de Pastorizzo. Lejos de las novedades judiciales, sus palabras estuvieron centradas en la vida cotidiana dentro de la cárcel, los vínculos que construyó durante el encierro y las incertidumbres que todavía rodean su futuro.
RG / EM
