Luis Fabián Artime vistió durante 13 años la camiseta de Belgrano en su etapa de futbolista, entre el debut contra Estudiantes de La Plata del 12 de abril de 1992 y la despedida ante Racing de Nueva Italia del 19 de marzo de 2005. Como presidente del club de barrio Alberdi, función que desempeña desde el 6 de febrero de 2021, podría llegar a romper su propio récord de permanencia. A diferencia de su época de goleador, donde transitó cuatro exilios (San Lorenzo, Tigre, Gimnasia y Esgrima La Plata y Melgar de Perú), ‘El Luifa’ tiene la chance de sumar 14 años en el máximo cargo dirigencial sin interrupciones, siempre que los socios habiliten la modificación estatutaria impulsada por el oficialismo celeste, que incluye la extensión del actual mandato por dos períodos seguidos de cuatro años.
El capítulo ‘Reelección del Presidente’ es el más controvertido del Proyecto de Modernización Integral del Estatuto, que será tratado en la Asamblea General Extraordinaria del próximo 15 de setiembre. El cambio propuesto mantiene la posibilidad de una sola reelección, aunque sin la obligación de ‘alternar un período’ para volver a cualquier cargo directivo, situación que hoy le impide a Artime no sólo ser presidente, sino también integrante de la comisión en el próximo ciclo de gobierno. La reforma amplía por 356 días la duración de cada mandato (actualmente, de tres años), y eleva la nómina dirigencial de 19 a 24 miembros, con el agregado de dos vicepresidentes, un vocal titular y tres suplentes, y la obligación de renovar al menos el 25% del plantel en cada recambio de autoridades.
‘El Luifa’ tiene la chance de sumar 14 años en el máximo cargo dirigencial sin interrupciones, siempre que los socios habiliten la modificación estatutaria impulsada por el oficialismo celeste.
“Bajo este nuevo estatuto, si es que el socio lo aprueba, el presidente actual Luis Fabián Artime podría presentarse a las próximas elecciones”, afirmó Marcelo Carranza, el vicepresidente 3°, confirmando que, de prosperar la transformación de la carta orgánica, los períodos previos no serán contabilizados. “Es una posibilidad que se habilitaría, pero luego está la decisión del socio; hoy no transitamos un proceso electoral”, añadió Claudio Giomi, el secretario, sobre la chance de que elexdelantero e ídolo del Pirata pueda gobernar hasta 2035.
Carranza, empresario inmobiliario, y Giomi, hombre del Grupo Arcor, son precisamente los nombres que generan más consenso, adentro y afuera de la estructura dirigencial belgranense, a la hora de imaginar una alternancia en el Sillón de Arturo Orgaz, con Artime cambiando de puesto, a semejanza de ‘La Brujita’ Juan Sebastián Verón en Estudiantes de La Plata.
Debate presidencial
Cinco meses atrás, cuando empezó a tomar fuerza la posibilidad de que se habilite la re-reelección de Artime, distintos sectores de la vida política de Belgrano marcaron la cancha y fijaron su posición ante PERFIL CÓRDOBA. “Nosotros venimos pidiendo una modificación desde el punto de vista de la participación de la oposición, pero no para que alguien intente eternizarse en el poder”, destacó José María Romero Vázquez, integrante de la agrupación ‘Siempre Belgrano’ y concejal por el Frente Cívico. “Que alguien quiera ponerse por encima del club, para nosotros marca un quiebre, un punto de inflexión”, sostuvo Pablo Siciliano, titular de la Cámara Argentina del Hormigón Elaborado, en nombre de los exdirigentes que pegaron el portazo tras la primera conducción de Artime. En aquel momento, tanto ‘armandistas’ como disidentes habían anticipado su voluntad de participar en el proceso de renovación de autoridades previsto para el próximo año, aunque esa chance quedó fuertemente condicionada tras la consagración de Belgrano en el Torneo Apertura 2026 de la Liga Profesional de Fútbol, el pasado 24 de mayo en el Kempes.
El 15 de setiembre se realizará la Asamblea General Extraordinaria que tratará el Proyecto Integral de Modernización del Estatuto.
Más allá de la reciente vuelta olímpica, las aguas están divididas entre los Piratas. “Ser campeón no te convierte en dueño”; “Si un presidente está haciendo las cosas bien, ¿cuál es el problema de que se pueda presentar a elecciones de nuevo?”; “Una buena gestión no habilita a cambiar las reglas para seguir en el poder”; “En Belgrano, Artime puede hacer lo que se le cante”; “Institucionalmente, lo más sano es que el club no dependa eternamente de un dirigente”; son algunas expresiones que por estas horas dan vuelta en las redes sociales. “Artime no ha hecho mal las cosas: en cinco años se ganaron dos títulos de Primera División de AFA, y se hicieron más obras que en la gestión de Armando Pérez. El estatuto se puede modificar, pero eso no garantiza nada; después hay que armar una lista, presentarse a elecciones y ganar”, opinó Miguel Ledesma, socio vitalicio, exdirectivo de la institución y agudo observador de la realidad celeste.

Distintos y parecidos
Más allá de las opiniones a favor y en contra, el retoque estatutario impulsado para habilitar la continuidad presidencial genera incomodidad y recelo, porque remite a ‘los primos’ de barrio Jardín, cuyos asambleístas votaron el año pasado la extensión de la gestión de Andrés Fassi. Con el discurso de la actual administración de Talleres también se emparentan algunos términos incluidos en el proyecto de reforma que Belgrano puso a consideración de sus socios -acompañado por un anexo comparativo con el estatuto vigente de 1997-, como ‘Modernización’, ‘Sustentabilidad’ y ‘Negocio del fútbol’. Más empatía con el ‘refresh’ -promovido bajo la consigna ‘actualizar sin perder la esencia de lo que somos’- generan en Alberdi proclamas como ‘identidad y pertenencia’, ‘igualdad de género y diversidad’ y ‘responsabilidad social y ambiental’, así como la baja de la edad de los socios en condición de votar (18 a 16 años), el reconocimiento de las filiales y la declaración del club como ‘entidad sin fines de lucro a perpetuidad’, tal como lo consagró Instituto el 30 de octubre de 2024.
Aunque bloquea una posible transformación en Sociedad Anónima Deportiva, el nuevo estatuto de Belgrano habilita ‘el financiamiento vía mercado de capitales’, a través de la emisión de obligaciones negociables y valores negociables, con el objetivo de obtener fondos para financiación de emprendimientos ‘especialmente vinculados a infraestructura, mantenimiento, incorporación de tecnología y otros proyectos estratégicos’. “Con esta modalidad, los inversores serían acreedores y no accionistas, y se trata de una alternativa sujeta al régimen de autorización de la Asamblea Extraordinaria”, se precisó desde la cúpula belgranense.
Aunque bloquea una posible transformación en Sociedad Anónima Deportiva, el nuevo estatuto de Belgrano habilita ‘el financiamiento vía mercado de capitales’.
Otra variante que hace ruido es el referente a la composición de la comisión directiva; no tanto por el agregado de integrantes, sino por la supresión de la leyenda ‘cargos ad honorem’ que acompaña el enunciado de las distintas funciones en el actual Artículo 62°. Sobre el mismo ítem, el texto mantiene la representación de la minoría, con un vocal titular y un vocal suplente para la primera lista que supere el 35% de los votos en el acto electoral. “Si se impulsara una reforma en serio, se votaría artículo por artículo y no a paquete cerrado”, es otra de las observaciones que más se escucha, y alude a la modalidad impuesta para la votación de mediados de setiembre.
El cuestionamiento formal llegó desde un grupo de socios liderado por Héctor Baistrocchi, Diego Funes, Héctor Gennaro, Diego Merlino, Rodrigo Rufeil y Pablo Siciliano -integrantes de la comisión directiva en el primer período de Artime (2021-2024)-, que denunció ante la Dirección General de Inspección de Personas Jurídicas ‘graves vicios e irregularidades’ en la convocatoria a la Asamblea General Extraordinaria, y reclamó la suspensión del acto.















