“Esta pelea no tiene vuelta atrás. Y algunos deberían entender que Lilia Lemoine es Javier Milei y contra eso no se puede chocar”, le comentó a PERFIL un dirigente libertario de la provincia de Buenos Aires. Fueron frases para describir el estado de conmoción que atraviesa La Libertad Avanza gracias al enfrentamiento entre aquellos que se mueven bajo el ala del Presidente y de su hermana Karina contra los que conviven con el asesor presidencial Santiago Caputo.
La pelea, que estalló el viernes por la tarde entre la diputada nacional y el influencer Daniel Parisini, se extendió ayer. La legisladora expresó que en este contexto “es muy difícil luchar contra el enemigo que no se puede nombrar… es el peor de todos. Por eso a veces parece que uno lucha contra una sombra. Y en el fondo, eso es lo que es”. Palabras que parecen aludir al consultor que no tiene cargo y que para el karinismo toma decisiones “sin consecuencias”.
También la diputada le respondió a un usuario que se preguntó en X por qué a los únicos legisladores de LLA a los que se les exige, y acorrala para que se manifiesten sobre la denuncia contra el ministro coordinador son Lemoine y Sergio “Tronco” Figliuolo. Inclusive con “gente mucho más cercana y amiga a FDC (Fuerzas del Cielo)?? Aun sin contar legisladores provinciales donde hay más cercanía”. Las siglas tienen como referencia a Las Fuerzas del Cielo, la agrupación política que contiene a Dan, al diputado nacional Santiago Santurio, y al legislador de la Provincia Agustín Romo, entre otros.
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Ante eso, la maquilladora presidencial respondió: “No sé. Quizás porque nos sienten cercanos o porque confían en que los vamos a escuchar y cuidar y… la verdad es que me alegra. Aunque me puteen. En masa. No importa, trabajé en el call center de Fibertel entre 2000 y 2003. Esto no es nada”.
Dan, a lo largo de la jornada de ayer, solo compartió con sus seguidores un posteo que señaló: “De cagarse a tiros a cagarse a tuitazos. Hemos progresado mucho”. Las palabras están acompañadas por una imagen de dirigentes peronistas en la localidad bonaerense de Ezeiza en 1973 a la espera del regreso de Juan Domingo Perón. Allí se produjo un tiroteo entre dos facciones del PJ que finalizó con decenas de muertos y heridos.
Lo que distribuyó el conductor de streaming es verdad. No hay violencia física por el momento. Pero la escena ya se asemeja a las disputas que exhiben los partidos políticos tradicionales, con una diferencia sustancial: los espacios cuentan con un líder que termina ordenando la discusión puertas adentro. O se dirimen las divergencias con una contienda electoral.
El problema en la fuerza de color violeta es que todavía no hay un orden ya que el jefe de Estado da señales ambiguas. No toma decisiones. Se fotografió el año pasado con Dan en Olivos. Y en las últimas horas compartió con sus seguidores, mediante un RT, un mensaje de Lemoine categórico contra Dan. “La realidad sigue siendo la misma sin importar cuántos shares, likes o comments tengas. Podés influenciar a otros? Sí… circunstancialmente. No la vas a torcer a fuerza de bots, callcenters ni comunicadores ensobrados. Una mentira repetida mil veces no se transforma en verdad”, expuso la cosplayer.
“Quiere quedar bien con todos”, es el análisis de un cuadro de LLA que camina el distrito bonaerense y analiza la actitud del economista.
Hasta que Milei no baje el martillo y dé definiciones para ordenar la discusión, este tipo de guerras internas continuarán con mucho volumen, anticipa una voz en el oficialismo. Mientras que Karina Milei, titular del partido, no da señales de buscar consensos, lo que lleva a que las rencillas se retroalimenten.
Lo paradójico es que este tipo de situaciones ocurren a seis meses de una victoria electoral, en los comicios de medio término, inapelable, en la que el espacio oficialista cosechó casi 40% de votos a nivel nacional. Pero la crisis autogenerada por el escándalo Manuel Adorni, el jefe de Gabinete investigado por enriquecimiento ilícito, terminó impactando en cada tribu. A este cuadro de situación, se suma que no hay resultados económicos favorables: los salarios registrados perdieron contra la inflación en febrero de 2026 y la suba de precios de marzo marcó 3,4%.
En la Casa Rosada reconocen la dificultad que existe para retomar la agenda, recuperar la iniciativa, en medio de las peleas y con un Adorni en el centro de la escena agobiado por las revelaciones que aparecen semana a semana producto de la investigación judicial. Remarcan, por ejemplo, que “las buenas noticias” para la gestión Milei pasan de largo, sin repercusión en la sociedad, como la baja de la pobreza. O la decisión de la Cámara de Apelaciones de Nueva York que revirtió el fallo de primera instancia que condenaba a Argentina a pagar US$ 16 mil millones por la expropiación de YPF en 2012.
