La desocupación en el segundo trimestre se ubicó en 7,9%, alcanzando a 1,2 millones de personas de acuerdo con lo informado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC).
Esta tasa incluye a personas que no tienen ocupación, están disponibles para trabajar y buscan empleo activamente.
Se trata de la tercera suba trimestral consecutiva del desempleo desde el 6,6% registrado en el tercer trimestre de 2025. La tasa de actividad alcanzó el 48,9%, mientras que la tasa de empleo se ubicó en 45,0%, que representa a 13,6 millones de personas.
La economía cayó 0,6% en el segundo trimestre del año, según el INDEC
Según el análisis del INDEC, en la comparación interanual, “la tasa de actividad registró una suba estadísticamente significativa de 0,8 puntos porcentuales (p.p.) respecto al mismo trimestre de 2025.
Además, el organismo estadístico destacó que la informalidad en el empleo “presentó un aumento estadísticamente significativo de 1,0 p.p. con respecto al mismo trimestre del año anterior. En aglomerados del interior, las tasas de desocupación y de subocupación demandante presentan un aumento estadísticamente significativo de 1,3 p.p. y de 0,9 p.p., y se sitúan en 7,6% y 9,1%, respectivamente. La proporción de trabajadores cuenta propia dentro de los informales aumentó 3,0 p.p. (de 34,3% a 37,3%)”.
Con respecto al trimestre anterior, el INDEC resaltó que la tasa de desocupación en aglomerados del interior mostró un aumento estadísticamente significativo de 0,8 p.p. (de 6,8% a 7,6%), mientras que la informalidad en el empleo no presentó variaciones estadísticamente significativas con respecto al trimestre anterior.
Por regiones, las mayores tasas de desocupación se registraron en Gran Rosario (11,5%), Gran Córdoba (10,5%) y Mar del Plata (9,9%).
Datos bajo análisis
Daniel Schteingart, Director de Fundar, indicó que sigue consolidándose una tendencia con tres aspectos en el mercado laboral: desempleo estable, empleo crece en términos absolutos e informalización acelerada del empleo.
“En el último año, la informalidad pasó del 43% al 45%. Esto se debe a que cayó el empleo formal y subió el informal. Dentro del informal, lo que crece es sobre todo el cuentapropismo femenino”, agregó Schteingart.
Diego Piccardo, economista de la Fundación Libertad y Progreso, comentó que «la aritmética del trimestre lo refleja claramente. Se incorporaron 338.000 personas al mercado de trabajo y 265.000 consiguieron ocupación. La diferencia, 73.000, es exactamente el aumento de la desocupación. Es decir, hubo creación neta de empleo, pero insuficiente para absorber a quienes decidieron salir a buscarlo. El desempleo subió por el numerador de la oferta, no por el colapso de la demanda».
«El problema aparece cuando se mira la composición de esos puestos. La tasa de informalidad trepó 1,8 puntos porcentuales hasta 45%, lo que equivale a 348.000 empleos informales nuevos. Contra 265.000 ocupados adicionales en total, la implicancia es incómoda: el resto de las categorías ocupacionales se contrajo en torno a 83.000 puestos. El mercado de trabajo no está creando empleo; está recomponiendo su estructura hacia abajo», añadió.
Para Piccardo, con empleo privado registrado en retroceso, compensado por monotributistas y trabajos informales, «el ingreso del hogar deja de alcanzar con un solo perceptor. La respuesta racional de la familia es enviar a un segundo o tercer integrante al mercado laboral. La participación sube por necesidad, no por optimismo. Y si la creación de empleo genuino no acompaña ese aumento de la oferta, la desocupación sube, aunque la tasa de actividad no caiga».
Para el CEPEC, “estos indicadores muestran una mayor presión sobre el mercado laboral: no solo hay más personas buscando trabajo sin conseguirlo, sino también más trabajadores que necesitan aumentar sus horas o encontrar una segunda alternativa laboral”.
“El dato adquiere mayor relevancia porque la tasa de actividad aumentó 0,8 puntos porcentuales interanuales hasta el 48,9%, mientras que la tasa de empleo se mantuvo prácticamente estable en 45%. Es decir, hay una mayor participación de personas en el mercado laboral, pero esto no se tradujo en un aumento equivalente del empleo”, añadieron.
Para la consultora, desde el punto de vista económico, «el desafío pasa por la capacidad de generar nuevos puestos de trabajo y, especialmente, empleos con mayor cantidad de horas y estabilidad».
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