SOCIEDAD

Javier Milei ratificó su alianza incondicional con Israel y advirtió que Irán «es una amenaza para Argentina»

Javier Milei ratificó su alianza incondicional con Israel y advirtió que Irán «es una amenaza para Argentina»


Por vez número mil, el presidente Javier Milei reiteró su respaldo a Israel y calificó de «cobarde» a la comunidad internacional por su tibieza frente al terrorismo. A su vez, advirtió que Irán representa una amenaza directa no solo para el mundo, sino específicamente para la Argentina. Durante una entrevista exclusiva con el canal C14 News de Israel, el mandatario ratificó su alianza incondicional con el pueblo judío y aseguró que su gestión no tiene «ningún conflicto» entre lo que siente y lo que considera correcto. Para Milei, el Estado de Israel es el último bastión de los valores de la libertad frente a quienes buscan la destrucción de la civilización occidental.

La entrevista se dio en el marco de un reconocimiento histórico: Milei será el primer presidente extranjero en encender una antorcha en el Día de la Independencia de Israel. El Jefe de Estado se mostró profundamente conmovido por esta distinción y explicó que su defensa de la causa hebrea no responde a ninguna especulación política. Sentenció que, como líder de la Argentina, tiene la oportunidad de alinear la visión del país con una «causa justa», abandonando la ambigüedad que caracterizó a las administraciones anteriores en materia de relaciones internacionales.

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En una de sus definiciones más fuertes, Milei marcó que rechazar el legado judeocristiano de Israel implicaría el colapso de los mayores logros de la humanidad. Sostuvo que proteger ese territorio es proteger los cimientos mismos del progreso y la libertad económica de Occidente. El mandatario vinculó esta lucha con su propia visión del capitalismo, afirmando que los Diez Mandamientos son la base moral de una sociedad libre.

Respecto a la amenaza de Teherán, el Presidente recordó las heridas abiertas que el terrorismo dejó en suelo argentino para justificar su postura de confrontación total. Disparó contra los líderes globales que prefieren la neutralidad, calificándolos de “cómplices del mal” al no tomar una posición firme frente a quienes promueven el exterminio. Para Milei, la seguridad nacional de la Argentina está ligada a la capacidad de identificar correctamente a sus enemigos y aliados, ubicando a su gestión en el mismo eje estratégico que hoy lideran figuras como Benjamin Netanyahu y Donald Trump.

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Sobre sus vínculos personales, el mandatario se declaró «amigo» del primer ministro israelí y expresó una profunda admiración por el expresidente de los Estados Unidos. Aseguró que ambos son líderes excepcionales que comprenden la magnitud de la batalla cultural y bélica que atraviesa el mundo actual. En ese sentido, Milei minimizó las críticas de la oposición local y de un sector de la prensa, comparando su rol con el de Elvis Presley: «Los que están en la arena son los que escriben la historia; los críticos no van a pasar a la posteridad», marcó con ironía.

Finalmente, el Presidente detalló la carga espiritual de su mandato y cómo la fe influye en sus decisiones diarias en la Casa Rosada. Relató que sus pedidos personales en los lugares sagrados no son por éxito político, sino por «sabiduría para distinguir el bien del mal» y «coraje para elegir el camino justo». Esta perspectiva ética es la que, según sus propias palabras, lo llevó a tomar decisiones que otros consideran riesgosas, pero que él considera obligaciones morales innegociables para un hombre que busca la transformación estructural de su país.

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Jerusalén y los símbolos de una alianza inquebrantable

Milei reconfirmó su decisión de trasladar la embajada argentina a Jerusalén, a la que definió como la «capital espiritual» del pueblo judío. Ante la consulta sobre las posibles represalias diplomáticas, el mandatario respondió con un interrogante desafiante: «Si estoy haciendo lo que es justo, ¿qué me importa lo que digan los demás?«. Para el Presidente, reconocer la soberanía israelí sobre la ciudad santa es una cuestión de justicia histórica que no puede estar sujeta a presiones externas ni a cálculos de conveniencia momentánea.

La conexión con Israel también se reflejó en los símbolos que el Presidente eligió para su despacho, donde destacó la presencia de una Mezuzá fabricada con restos de misiles interceptados por la «Cúpula de Hierro». Durante el encuentro, Milei recibió un pin con las banderas de ambos países y prometió usarlo en su próxima visita oficial al Estado hebreo.

Como mensaje final, el mandatario describió a los ciudadanos israelíes como un «pueblo invencible» debido a su resiliencia espiritual ante los ataques constantes. Elogió la capacidad de la gente para seguir cantando y celebrando la vida incluso en contextos de guerra. Con un enérgico «Am Yisrael Chai», el Presidente concluyó que Argentina no debe pedir agradecimiento por su apoyo, ya que “simplemente está cumpliendo con su deber de estar del lado correcto de la historia”.

TC/DCQ





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