La inseguridad rural en el norte de Entre Ríos volvió a generar preocupación entre los productores de la zona de Bovril, donde se denunciaron reiterados robos y faenas clandestinas de ganado. Matías Martiarena, director de la Federación Agraria Argentina de Entre Ríos, describió un escenario de creciente tensión y reclamó respuestas judiciales frente a hechos que, según la entidad, llevan meses afectando a pequeños y medianos establecimientos.
“Realmente viven en una situación totalmente desolada y parece ser que están todos mirando para el costado”, sostuvo Martiarena. El dirigente aclaró que “la Policía actúa y muy bien y hace prevención en la medida que puede”, pero cuestionó lo que ocurre después de las detenciones y el avance de las causas.
Nueve animales y una pérdida de hasta $18 millones
El caso que volvió a instalar la problemática fue el de Álvaro Prevero, quien sufrió la faena clandestina de seis vacas y tres terneros en menos de un mes. “Son alrededor de 18 millones de pesos la pérdida. Pero más allá de eso es cómo le cambia la vida a esta gente”, explicó Martiarena. Medios provinciales ubicaron el perjuicio entre $15 millones y $18 millones.
“La plata la vamos a recuperar, pero la realidad es que no se puede vivir pensando que te van a venir a afanar”, señaló el dirigente. Según explicó, los productores comenzaron a trasladar los animales hacia sectores cercanos a sus viviendas y a modificar sus rutinas para intentar prevenir nuevos ataques.
Productores que cambian su forma de vivir
“A las seis de la tarde empiezan a traer las vacas para cerca de la casa. No pueden dejar la casa sola porque la están vigilando”, relató Martiarena. La situación también fue descripta por Prevero, quien reconoció que debió modificar el manejo de su hacienda después de los episodios sufridos.
La preocupación excede un establecimiento puntual. “En lo que va del año van 70 faenas, 70 carneadas hechas”, aseguró Martiarena durante la entrevista. Un relevamiento de Federación Agraria difundido posteriormente estimó entre 70 y 80 animales faenados desde fines de 2025 en un radio de entre 10 y 15 kilómetros alrededor de Bovril.
“No es una zona de grandes productores”, remarcó el dirigente al explicar el impacto económico sobre establecimientos que pueden tener 50, 90 o 100 vientres. Según su diagnóstico, también existen episodios que dejan de denunciarse porque algunos damnificados sienten que “como no pasa nada, el productor no va y denuncia”.
El reclamo por una respuesta judicial
Martiarena insistió en que el principal reclamo apunta al funcionamiento judicial. “Nosotros insistimos que en Entre Ríos se necesitan especialidades específicas para que se aborden estas cosas con mayor rapidez”, afirmó, aunque señaló que una eventual reforma institucional no reemplaza la necesidad de actuar sobre las causas que ya están abiertas.
“Lo que hay que hacer de manera urgente es que los que tienen las causas se pongan a laburar en esto”, reclamó. Según su versión, la Policía cuenta con investigaciones y pruebas que deberían permitir avanzar sobre quienes participan de los delitos y “desbaratar la banda que está operando ahí”.
El temor a una escalada de violencia
El dirigente también advirtió por el clima de tensión que observa entre los productores. “Esto no es ser alarmista, es realmente contar una situación: productores que están armados”, señaló, y sostuvo que algunos habitantes de la zona comenzaron a considerar mecanismos propios de protección ante la reiteración de los hechos.
“Vamos a terminar lamentando cosas mucho peores, porque los productores están realmente cansados”, advirtió Martiarena. Para el representante de Federación Agraria, el objetivo continúa siendo elemental: “Estamos para producir, no estamos para otra cosa, queremos vivir un poco más tranquilos”.

















