El periodista, Patricio De La Barra, en contacto con Canal E, se refirió a que la carrera electoral en Brasil de cara a 2026 se intensifica con un escenario marcado por la polarización política, el peso del electorado indeciso y la creciente influencia internacional.
Según los últimos relevamientos, el escenario aparece abierto pero con una leve ventaja para el oficialismo opositor: “Las últimas encuestas realizadas por diversos organismos que realizan pesquisas acá en Brasil han dado como vencedor, por lo menos en la segunda vuelta, a Flavio Bolsonaro con una diferencia de dos puntos en promedio”. En concreto, Patricio De La Barra detalló: “Estaría 45 a 43 en la mayoría de las encuestas en favor de Flavio Bolsonaro y contra el presidente Luis Ignacio Lula da Silva”.
Fuerte deterioro de la imagen de Lula
El actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, enfrenta un deterioro en su imagen interna. En este contexto, remarcó que, “continúa el declinio de preferencias en todo el país”, acompañado de altos niveles de rechazo: “Hay un índice de rechazo del 61% en Paraná y el 51-52% en la región central”.
El volumen electoral es determinante. “En la última elección fueron 159 millones de personas aptas para votar”, explicó De La Barra, y agregó un dato clave: “Hay muchas de esas personas, aproximadamente 32 millones de personas, que todavía no han decidido su voto”. Este segmento podría inclinar la balanza en una elección que se definirá en una sola jornada.
Incertidumbre por la aparición de nuevos candidatos
La irrupción de nuevos candidatos también introduce incertidumbre. “Hay nuevos players que se están presentando y que podrían cambiar un poco”, planteó, lo que relativiza el peso de las encuestas, históricamente imprecisas en Brasil.
El proceso electoral brasileño no puede entenderse sin el contexto global. La figura de Donald Trump aparece como un factor de división interna. “Brasil tiene una cierta preferencia por Donald Trump y acepta cualquier cosa que Donald Trump le aplique a Brasil”, sostuvo el entrevistado.
Sin embargo, también existe un sector crítico: “Hay otros que están muy en contra”. Esta grieta se traduce en una fuerte participación ciudadana: “Hoy participa directamente en política un gran número de brasileños”, algo que contrasta con el pasado reciente del país.
