El Gobierno tachó de su lista de urgencias la liberación total del dólar para el sector privado corporativo. El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, le puso un freno a las expectativas del mercado y confirmó que las restricciones cambiarias que hoy limitan a las empresas «podrían mantenerse”. De esta forma, la autoridad monetaria dejó en claro que no le interesa que las firmas puedan atesorar divisas libremente, una ventaja que las personas físicas recuperaron en abril de 2025.
Durante la presentación del Informe de Política Monetaria, el funcionario marcó cuáles son las verdaderas prioridades de su gestión. Según detalló, desarmar trabas clave, como la regla que obliga a esperar 90 días para cruzar entre el mercado oficial y el financiero, no está en los planes porque podría generar riesgos innecesarios en otras áreas de la economía. «Nuestra prioridad es el funcionamiento de la economía, nos preocupa más el comercio exterior«, señaló durante una conferencia de prensa.
Lejos de ver el esquema actual como un problema asfixiante, Bausili defendió el modelo y aseguró que Argentina cuenta con un sistema más flexible que el de otros países de la región. En ese sentido, comparó la situación local con economías como Brasil, Colombia o México, donde las empresas directamente tienen prohibido abrir cuentas bancarias en moneda extranjera y deben girar su plata al exterior. Acá, argumentó, el mercado paralelo es 100% legal y la única condición es elegir en qué ventanilla operar por un trimestre.
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Para respaldar su postura de mantener el cepo corporativo, el titular del Central mostró los números del comercio internacional. Indicó que las exportaciones mantienen un crecimiento constante con volúmenes récord y proyectó que este año el país alcanzará un stock exportador de 96.000 millones de dólares. Además, afirmó que las importaciones fluyen sin grandes obstáculos, lo que demostraría que las regulaciones no están frenando la operatoria diaria de las compañías.

Otro de los puntos que el Gobierno exhibe como un triunfo de la normalización económica es que, en lo que va del año, las filiales multinacionales ya lograron enviar 1.600 millones de dólares a sus casas matrices. Este movimiento de capitales rompe con una sequía de seis años de bloqueos y representa, según la visión oficial, una señal clara de confianza de las empresas extranjeras radicadas en el país.
En paralelo, el presidente del BCRA aprovechó para descartar las preocupaciones sobre un posible estallido del dólar por el fin del carry trade, la famosa bicicleta financiera. Le bajó el precio a las advertencias de los analistas y aseguró que la presencia de capitales extranjeros en esta operatoria es marginal: apenas suman 2.000 millones sobre un mercado total de 60.000 millones. «Estamos cómodos con la restricción que existe para que no llegue el capital golondrina buscando rentabilidad de corto plazo y se vaya», aseguró, tajante.
El ex presidente del Banco Central explica las maniobras con el dólar oficial y las SIRAS
Viaje a Beijing y el futuro del swap
El próximo gran desafío en la agenda de Bausili es la renovación del millonario swap de monedas que el país mantiene abierto con el Banco Popular de China, un acuerdo estratégico para las reservas que tiene fecha de vencimiento pautada para los primeros días de agosto.
Para destrabar esta negociación, el titular de la autoridad monetaria confirmó que armará las valijas y viajará personalmente a Beijing en el mes de junio. La intención del Gobierno argentino es extender el pacto exactamente en los mismos términos que rigen hoy, incluyendo el tramo del crédito que ya fue «activado» y que la administración nacional utilizó en su momento para cancelar pagos de deuda de urgencia.
Acompañado por su vicepresidente, Vladimir Werning, Bausili buscó transmitir tranquilidad sobre el estado de estas maniobras bilaterales. Señaló que las conversaciones con las autoridades chinas se mantienen activas y que el viaje asiático servirá para terminar de firmar los papeles de un acuerdo clave que le dará mayor espalda a las arcas del Banco Central para la segunda mitad del año.
TC
