Buenos Aires, 9 septiembre (NA) — Investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) comenzaron a coordinar Snapshot Argentina, un proyecto que forma parte de una red internacional que busca realizar monitoreos estandarizados de mamíferos terrestres mediante cámaras trampa con un protocolo común que permita obtener datos comparables entre distintas regiones de manera anual.
Un armadillo captado por las cámaras trampa de Snapshot.
Foto: Agencia NA (CONICET)
Esta iniciativa de monitoreo de biodiversidad comenzó en Estados Unidos en 2019 y posteriormente se expandió hacia distintas regiones del mundo, como Japón, Europa y varios países de Sudamérica.
Actualmente, la red se expande con nuevas iniciativas en Colombia, Paraguay, Uruguay y Argentina.
Especialistas colocan cámaras trampa en árboles.
Foto: Agencia NA (CONICET)
“En Argentina existen numerosos grupos de investigación que han generado información valiosa sobre mamíferos mediante estudios locales o regionales. Sin embargo, muchas veces los resultados no pueden compararse directamente debido a diferencias en los métodos utilizados”, explica Ilaria Agostini, coordinadora del proyecto, en el Parque Nacional Nahuel Huapi.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, el protocolo común de Snapshot establece criterios para la configuración de las cámaras, el diseño del muestreo y los períodos de relevamiento.
Un ejemplar de ciervo colorado.
Foto: Agencia NA (CONICET)
Cámaras trampa
Desde el CONICET explican que las cámaras trampa son una herramienta útil para estudiar mamíferos terrestres medianos y grandes.
De acuerdo con los especialistas, facilitan observar y tener registros confiables sobre su presencia, distribución y actividad, ya que algunas especies son difíciles de observar de manera directa debido a sus hábitos esquivos o nocturnos.
En ese sentido, que la herramienta de monitoreo sea global permite estudiar cómo las especies utilizan los distintos ambientes, sus patrones de actividad, los factores que afectan su distribución y los cambios que experimentan las comunidades de mamíferos a lo largo del tiempo.
Una cámara trampa fotografió al “fantasma de los Andes”, una especie muy difícil de avistar
Además, posibilita evaluar procesos de gran importancia para la conservación de los mamíferos, como el impacto de las actividades humanas, los cambios en el uso del suelo, las invasiones biológicas, los efectos del cambio climático y la efectividad de las áreas protegidas, detallaron los especialistas.
Finalmente, las instituciones académicas, ONGs, fundaciones, servicios públicos, empresas y personas con experiencia en cámaras trampa pueden participar de este proyecto a gran escala inscribiéndose desde el sitio web de Snapshot Argentina.
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