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Clima, cosecha y precios: alertan por demoras y posibles pérdidas en soja y maíz

Clima, cosecha y precios: alertan por demoras y posibles pérdidas en soja y maíz



La campaña agrícola argentina atraviesa un momento clave marcado por el clima adverso. En diálogo con Canal E, el consultor agrícola Ariel Tejera señaló que el panorama venía siendo prometedor, pero se complicó en plena cosecha: “Veníamos todo dispuesto para un campañón, sobre todo en maíz y soja”, afirmó. Sin embargo, “empezamos a tener bastantes lluvias en el centro del país y en el norte, lo que impuso demoras en el inicio fuerte de la cosecha”.

El impacto ya es visible en los números. “El avance nacional está en torno al 20%, cuando a esta altura suele ser del 40 o 50%”, detalló, evidenciando el retraso. Además, advirtió que el norte del país presenta complicaciones mayores: “Hay zonas inundadas y bastante comprometidas”.

Lluvias, demoras y riesgo en la producción

El especialista explicó que el problema no es solo operativo, sino también productivo. “El productor quiere entrar al campo apenas sale el sol, pero los pronósticos vuelven a dar lluvias”, sostuvo, anticipando más incertidumbre.

En cuanto al impacto en los rindes, fue contundente: “Sí, sin lugar a dudas puede afectar el resultado final”. Aunque los cultivos ya completaron su desarrollo, las condiciones actuales pueden generar pérdidas. “Podemos tener los quintales en la planta, pero no poder cosecharlos”, graficó.

En ese sentido, detalló uno de los principales riesgos: “Parte de la superficie se puede perder o los granos pueden empezar a pudrirse o brotarse”. Esto implica que, aun con buenos rindes potenciales, el volumen final podría verse reducido. “Podemos ver comprometido el volumen final de cosecha de Argentina”, alertó.

Costos en alza y precios que no acompañan

A la problemática climática se suma un escenario internacional complejo. Tejera explicó que los conflictos globales están impactando más en los costos que en los precios. “La situación internacional ha pegado muy fuerte en los insumos”, afirmó.

En particular, destacó el efecto de la energía: “El petróleo y los combustibles están disparados a nivel internacional”, lo que encarece la producción. Sin embargo, el traslado a los precios de los granos ha sido limitado. “No hemos visto trasladarse positivamente el efecto de la guerra a los precios”, sostuvo.

Aunque algunos cultivos mostraron leves mejoras, el balance sigue siendo negativo: “El impacto no fue tan significativo en precios como sí lo fue en costos”. Esta ecuación preocupa de cara a la próxima campaña.

De hecho, Tejera anticipó posibles cambios en las decisiones productivas: “Ya se empieza a pensar en que va a haber menos área sembrada de trigo”. Según explicó, los márgenes ajustados podrían llevar a los productores a reducir la superficie. “Los números están muy ajustados para la nueva campaña”, concluyó.





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