Bariloche: el abogado de Rudnev acusó a la Fiscalía de querer “amordazar” a la mujer que niega ser víctima de trata
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Bariloche: el abogado de Rudnev acusó a la Fiscalía de querer “amordazar” a la mujer que niega ser víctima de trata



Buenos Aires, 8 noviembre (NA)  — El abogado Martín Sarubbi, defensor de Konstantin Rudnev, criticó con fuerza al Ministerio Público Fiscal en la última audiencia en San Carlos de Bariloche, por la causa que se lleva a cabo por presunta trata de personas.

Según pudo averiguar la Agencia Noticias Argentinas, allí acusó a los fiscales de querer impedir que Elena Makarova, a quien la acusación presenta como presunta víctima de trata de personas, amplíe su declaración mediante un anticipo jurisdiccional de prueba. 

“No entiendo por qué se opone. No entiendo por qué, insisto, quieren amordazar a la víctima”, le dijo al juez federal de garantías Leandro Gómez Constenla.

Su exposición giró en torno a una contradicción que considera central: la mujer a la que la Fiscalía presenta como víctima quiere volver a declarar, pero el propio organismo acusador rechaza el procedimiento que pidieron sus abogados.

“Es ni más ni menos que la víctima la que solicita ser escuchada en este contexto”, afirmó. Según explicó, Makarova quiere aportar elementos nuevos y desconfía de la actuación fiscal. “Sin embargo, el Ministerio Público Fiscal es el que se desentiende de este pedido”, reprochó.

Uno de sus pasajes más duros apuntó contra el argumento de que declarar otra vez podría revictimizar a Makarova. 

Para Sarubbi, ese razonamiento no sirve para frenar una medida que la propia interesada pide por voluntad propia.

«Este argumento también es falaz, porque es la víctima la que está pidiendo declarar, es la víctima la que está pidiendo que se respete su derecho a ser oída», sostuvo.

El defensor fue más allá y afirmó que la Fiscalía invierte el sentido de las garantías pensadas para proteger a las víctimas. 

Explicó que la ley busca ahorrarles molestias innecesarias durante el proceso penal, pero que eso no permite impedir declaraciones que ayuden a esclarecer los hechos.

“La declaración de la víctima es importante”, remarcó. 

Y después fue categórico: “Es el propio Ministerio Público Fiscal el que revictimiza al no permitir que la víctima nos cuente, nos diga lo que tiene necesidad de contarnos”.

«Hay que escucharla a ella»

Sarubbi también discutió cómo interpreta la Fiscalía que Makarova no se reconozca como víctima de trata. 

Recordó que en una audiencia anterior se dijo que esa negativa podía indicar que estaba condicionada. 

El abogado rechazó esa idea y propuso otra explicación: “Por ahí, si la víctima no se reconoce como tal, es porque en definitiva no hubo delito o no fue víctima del delito que se le imputa”.

Agregó que el proceso judicial existe justamente para establecer qué fue lo que ocurrió.

“En todo caso hay que escucharla a ella para que eche luz sobre la sospecha del Ministerio Público Fiscal”, insistió. 

Para el defensor, no es razonable tomar automáticamente la negativa de Makarova como prueba de manipulación o de falta de autonomía. 

Sus declaraciones, dijo, deben analizarse junto con el resto de las pruebas del expediente, sin descartarlas de entrada solo porque contradicen la hipótesis de la investigación.

Sarubbi también se refirió a los mensajes hallados en el teléfono de Makarova, que según él la Fiscalía había presentado como posibles señales de vulnerabilidad o condicionamiento. 

Explicó que algunos de esos mensajes le aconsejaban esperar a un abogado antes de hablar con los investigadores. 

Para él, ese consejo no muestra sometimiento, sino «el ejercicio más legítimo del derecho más elemental que tiene todo ciudadano a ser defendido».

Pidió además tener en cuenta el contexto: una ciudadana rusa que no hablaba castellano y que estaba en un hospital con custodia policial.

En ese punto, el abogado subió el tono y criticó los procedimientos de las primeras detenciones de la causa. 

“Aquel fatídico día en el que todo ciudadano ruso que pasó por un aeropuerto en la Argentina quedó detenido”, indicó.

Fue una descripción crítica de los operativos, no un hecho comprobado por la Justicia. También se preguntó «si no es el propio Ministerio Público Fiscal el que vulneró a una víctima teniéndola retenida en un hospital con una consigna policial», al cuestionar las condiciones en las que estuvo Makarova.

El defensor también rechazó que los videos que piden la libertad de Rudnev, o las declaraciones públicas de Makarova, sean por sí solos una prueba de que ella está condicionada. 

Según explicó, la Fiscalía había incluido esos materiales entre los motivos de sus sospechas. 

Para Sarubbi, la manera de despejar cualquier duda sobre la autonomía de la presunta víctima es dejarla declarar y que las partes puedan interrogarla. 

“Para sacarnos esta duda lo que tenemos que hacer es escucharla”, resumió.

Introvigne y las versiones sobre Makarova

Mientras tanto, el sociólogo italiano Massimo Introvigne, fundador y director del Centro de Estudios sobre Nuevas Religiones (CESNUR), publicó en Bitter Winter una extensa respuesta a un artículo de La Nación del 2 de noviembre.

Según Introvigne, esa nota se basó en información atribuida a fuentes de la fiscalía de Bariloche. 

El académico cuestionó en especial cómo se reconstruyó la historia de Makarova. 

El diario la describió como una joven con múltiples vulnerabilidades, captada en un contexto de pobreza extrema y sometida a servidumbre y aislamiento en Bariloche. 

También mencionó a una supuesta mujer embarazada que habría sido captada antes, pero sin dar detalles sobre quién era ni cuál era su historia.

Frente a esa versión, Introvigne recordó lo que la propia Makarova dijo en público. 

La entrevistó la académica argentina María Vardé, que en su canal de YouTube relata la experiencia de la joven y critica a los fiscales argentinos. 

Además, en agosto de 2026 Makarova publicó su propio testimonio en Bitter Winter. 

Según el sociólogo, ella niega haber sido captada, haber sido víctima de trata o haber vivido sometida y en la precariedad, y considera una ficción la historia que armó la Fiscalía.

Introvigne sostiene que la joven habló de forma articulada y que nadie dio motivos suficientes para descartar su testimonio. 

La única explicación ofrecida, señala, es un supuesto lavado de cerebro que Rudnev seguiría ejerciendo desde su detención en la Argentina, aunque ella vive en Rusia desde hace meses.

El especialista también rebatió lo que publicó La Nación sobre quién es el padre del hijo de Makarova. 

Según el diario, Rudnev habría necesitado figurar como padre del niño para conseguir un DNI argentino y así quedarse en el país. Introvigne rechaza esa versión y afirma que Makarova nunca había conocido personalmente a Rudnev. 

Según su relato, una amiga que viajaba con ella entregó en el hospital una fotocopia del pasaporte del ciudadano ruso, porque una enfermera insistió en pedir algún documento del padre, de hecho esa enfermera confesó en una audiencia lo que hizo y dijo “he faltado a la verdad”.

Un pedido que la propia Fiscalía había impulsado

En cuanto a la audiencia, una de las contradicciones que Sarubbi consideró más importantes es que el Ministerio Público Fiscal ya había pedido una declaración anticipada de Makarova y ahora se opone a un pedido similar. 

“Lo que no entiendo ahora es la diferencia del Ministerio, porque en un primer momento el Ministerio Público Fiscal planteó esto y ahora se opone. Parece por lo menos contradictorio”, remarcó.

En ese sentido, se refería a mayo de 2025, cuando la Fiscalía impulsó un anticipo jurisdiccional que terminó siendo rechazado.

El abogado también discutió cómo debe interpretarse el artículo 262 del Código Procesal Penal Federal, que permite producir pruebas por anticipado cuando hay razones para creer que no podrán obtenerse durante el juicio. 

Para respaldar su postura citó a los juristas Basilico y Daray, cuyos trabajos, según dijo, contemplan las dificultades con testigos que viven en el extranjero. 

“Nada asegura que la señora (Makarova) vaya a regresar”, sostuvo, en referencia a que ella vive en Rusia y a que la situación internacional podría complicar su participación en un futuro juicio oral.

La guerra entre Rusia y Ucrania fue otro de sus argumentos principales. 

Sarubbi admitió que el conflicto no es nuevo, pero advirtió que su continuidad y un posible agravamiento podrían crear obstáculos imprevistos. 

“Estamos corriendo el riesgo de que el día de mañana, a pesar de que exista convenio de cooperación, a pesar de que (Makarova) se pueda conectar, estamos corriendo el riesgo de que eso no suceda”, expresó. 

También señaló que todavía no había podido interrogarla personalmente y que una audiencia anticipada le permitiría ejercer ese derecho.

Al cerrar su exposición, volvió a cuestionar la oposición fiscal: “¿Cuál es el perjuicio? Lo que no entiendo es cuál es el perjuicio de que la víctima declare bajo esta modalidad”. 

Y añadió: “Que el acusador público, sobre todo con el deber de objetividad que tiene, sea el que se niegue a escuchar a la víctima, no entiendo la razonabilidad, señoría». 

Para el defensor, el procedimiento pedido garantizaría el derecho de defensa y permitiría contrastar las distintas versiones de los hechos con la participación de todas las partes.

Finalmente, el juez Gómez Constenla rechazó el anticipo jurisdiccional de prueba porque, según su criterio, no se demostró un riesgo concreto de que Makarova no pueda declarar en un eventual juicio. 

Mientras tanto, la defensa de Rudnev insiste en que escuchar y confrontar a fondo a la mujer que niega ser víctima es clave para esclarecer la acusación de trata de personas.

Agencia NA

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