El atraso cambiario, la caída de la actividad económica y el deterioro del empleo y los ingresos fueron algunos de los temas que analizó el economista Roberto Rojas. El especialista advirtió sobre el impacto de la recesión en la economía doméstica y cuestionó una estrategia centrada principalmente en la reducción de la inflación de cara a las elecciones.
Durante su participación en Ronda de Economistas (RDEco), por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, Rojas planteó que el Gobierno enfrenta una disyuntiva entre sostener la baja de la inflación y recuperar la actividad económica. Además, se refirió a las preocupaciones de la población por el poder adquisitivo y el empleo, y analizó las posibles consecuencias electorales de las decisiones económicas.
Inflación, ingresos y empleo: las nuevas prioridades
Rojas analizó el atraso cambiario y sostuvo que el debate sobre el tipo de cambio debe contemplar el deterioro de la economía doméstica. “Yo creo que ya es un pedido que se viene haciendo hace un tiempo”, afirmó al referirse a la posibilidad de una mayor flexibilidad del dólar.
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Para el economista, el equipo económico debería prestar mayor atención a la actividad y al consumo. “La verdad lo que está pasando es que hay una recesión ya en puertas que es importante”, advirtió. En ese sentido, señaló que “vienen cerrando las industrias, vienen cayendo el ingreso disponible”.
Rojas cuestionó además una estrategia económica centrada principalmente en la reducción de la inflación: “Esto no tiene una perspectiva de que va teniendo solamente como carta la baja de la inflación a ganar las elecciones”.
Según Rojas, las preocupaciones económicas de la población están cambiando. “Ya la inflación en los temas importantes está en el sexto u octavo lugar, depende de la encuesta”, explicó.
En cambio, señaló que las principales inquietudes pasan por el poder adquisitivo y el empleo: “En los primeros lugares es que no alcanza la plata y tengo miedo o no tengo trabajo”.
El economista destacó que este cambio también modifica la manera de evaluar los niveles de inflación. “Yo prefiero un 2,5 en vez de un 1,7, pero como actividad”, planteó, y remarcó que “hace dos años atrás a nadie se le hubiera ocurrido decir” algo semejante.
Para Rojas, el desafío del Gobierno consiste en equilibrar inflación, actividad y empleo en un contexto electoral.
El dilema electoral del Gobierno
Rojas describió una disyuntiva entre sostener la baja de la inflación y recuperar el nivel de actividad. “El gobierno se encuentra en una disyuntiva”, afirmó.
Según explicó, una eventual política destinada a estimular el consumo podría tener costos sobre el objetivo de inflación: “Para hacer un plan platita para poder ganar las elecciones, tiene que perder parte de su núcleo duro de votantes y probablemente tiene que tener un poquito más de inflación que la que tiene”.
Pero también advirtió sobre el costo de no impulsar la actividad: “Si no hace eso, también una parte de sus votantes se va a ir porque no va a tener empleo”.
Y cerró con una definición sobre el impacto social del desempleo: “Cuando no tenés empleo ya no tenés esperanza”.

















