Las intensas lluvias que azotaron el noroeste de México provocaron graves inundaciones, arrastraron vehículos hasta el mar y obligaron a desplegar operativos de rescate en distintas localidades. Los mayores daños se registraron en Los Cabos (Baja California Sur) y en Guaymas (Sonora). Las autoridades informaron que al menos 41 personas fueron rescatadas de zonas de riesgo y que una persona murió como consecuencia del temporal.
El fenómeno meteorológico sorprendió a los habitantes de ambas ciudades, ya que los pronósticos de Protección Civil anticipaban precipitaciones de menor intensidad. Sin embargo, en apenas 45 minutos se registraron hasta 120 milímetros de agua, lo que provocó el desborde de cauces, inundaciones en calles y fuertes corrientes que arrastraron automóviles y vehículos de mayor porte.
Las precipitaciones estuvieron vinculadas a los remanentes de la tormenta tropical Vance, que se había disipado el jueves, pero cuyos efectos continuaron sobre la región durante los últimos días.
En San José del Cabo, la corriente del arroyo Costa Azul arrastró varios vehículos hacia la playa y terminó llevándolos al mar. Otros automóviles quedaron varados sobre la arena, mientras que las imágenes de las inundaciones comenzaron a circular en las redes sociales.
El gobierno de Baja California Sur atribuyó los daños al intenso flujo de agua proveniente de las zonas elevadas de la ciudad. En ese contexto, la Coordinación Nacional de Protección Civil informó que 18 vehículos resultaron afectados por las corrientes y que se realizaron 41 rescates de personas que se encontraban en sectores considerados peligrosos.
Además, los equipos de emergencia tuvieron que intervenir en distintos puntos de Los Cabos, entre ellos Costa Azul, el arroyo Ricardo Flores Magón, Santa Rosa y El Tildillo. Según informó TV Azteca, en esos procedimientos participaron al menos 60 efectivos, junto con ambulancias y personal de asistencia.
Otro de los episodios que requirió la intervención de los equipos de rescate ocurrió en una clínica de medicina familiar de Los Cabos, donde había 356 personas entre pacientes y trabajadores sanitarios. Ante el avance del agua y el riesgo de que la situación empeorara, las autoridades dispusieron la evacuación preventiva del establecimiento. A su vez, otras ocho personas fueron trasladadas a un segundo centro de salud de la región, de acuerdo con el reporte de Protección Civil.
En Guaymas, en tanto, las inundaciones también provocaron importantes daños. El arroyo Las Palmas experimentó una crecida inusual durante la mañana del sábado y arrastró al menos una decena de vehículos. Entre ellos se encontraba un taxi en el que viajaba la persona que murió luego de ser alcanzado por una fuerte corriente de agua y lodo, según reportaron medios locales.
La situación obligó a las autoridades a reforzar las tareas de asistencia y prevención en las zonas afectadas, ante el riesgo que representaban los cauces desbordados y las calles anegadas.
Frente a la magnitud de las inundaciones, Protección Civil difundió una serie de advertencias para evitar nuevos incidentes. Entre las principales recomendaciones, pidió a la población no intentar atravesar arroyos, vados o calles inundadas, ni a pie ni en vehículos.
También alertó que las corrientes pueden aumentar rápidamente incluso cuando las precipitaciones comienzan a disminuir, por lo que recomendó permanecer bajo resguardo y evitar los desplazamientos que no sean indispensables.
CS / EM


















