Buenos Aires, 17 septiembre (NA) — El Gobierno, con su intención de avanzar a toda costa con la reforma electoral, choca con la realidad política de las provincias. Cuando quedan pocos meses para el inicio del año electoral, y bajo presión de la Cámara Nacional Electoral (CNE), todavía no cuenta con los votos para ponerle fin a las primarias por una sencilla razón: cada vez son más los gobernadores que pretenden mantener la herramienta.
Como pudo reconstruir Agencia Noticias Argentinas por parte de algunos mandatarios, la posición para mantener las PASO es sólida ante la necesidad de ordenar la oferta electoral de cada distrito. Sobre todo, buscarán disuadir en una instancia previa alternativas que “puedan comer votos” en el comicio, como resaltaron fuentes cercanas a un dirigente.
Reforma electoral, entre la necesidad del Gobierno y las realidades provinciales que se imponen
















